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Las personas exitosas saben cómo variar su ritmo durante los fines de semana para dedicarse a actividades relajantes o rejuvenecedoras. Sin embargo, conseguir desconectar del trabajo no resulta tan sencillo. Estas son las recomendaciones del columnista de Forbes Travis Bradberry para encontrar el balance.


1. Levantarse a la misma hora. 
Suele ser tentador dormir más horas durante el fin de semana para compensar, sin embargo tener una hora de levantarse diferente en la semana distorsiona el ritmo cardíaco. Cuando uno supera las horas regulares de sueño se despierta medio cansado. Esto no solo afecta el día libre, sino que lo vuelve menos productivo para el lunes porque el cuerpo aún no se ha adecuado al nuevo horario. Si quiere recuperar horas de sueño, acuéstese más temprano.


2. Dedicar tiempo a uno mismo. 
Puede ser difícil encontrar tiempo para uno mismo, sobre todo, si se tiene familia. Dedica la primera hora de la mañana a hacer algo que le apasiona puede pagarle grandes cuotas de felicidad y aclarar su mente. Esto también le ayudará a levantarse temprano.

3. Organizar ‘microaventuras’.
Bradberry recomienda ir a un concierto, a una obra de teatro o reservar una habitación en algún nuevo hotel. También podría practicar ‘hiking’ u otro deporte que no haya hecho antes. Saber que tiene un plan interesante el sábado no sólo será divertido ese día sino que mejorará su humor durante la semana.

4. Perseguir su pasión. 
Buscar actividades que le apasionen lo libera del estrés y abre su mente. Tocar algún instrumento, leer un libro, escribir, pintar o pasar más tiempo con sus hijos pueden ayudarle a estimular nuevos modos de pensar que le ayudar a mejorar su productividad a lo largo de la semana.

5. Desconectar. 
Esta es la estrategia más importante. Si uno se vuelve disponible 24/7 para su trabajo se expone a una lluvia de estrés que pueden quitarle las posibilidades de recargar energías. Si desconectar en un 100% es imposible, designe momentos específicos de su fin de semana para revistar su correo mientras iene un corte de pelo o después de cenar.

6. Minimizar sus quehaceres. 
Cuando uno se llena de tareas en los fines de semana pierde la oportunidad de relajarse. Lo ideal es organizar estas tareas a lo largo de la semana como lo haría con cualquier otra actividad de su trabajo.

7. Hacer ejercicio. 
¿No tiene tiempo para hacer ejercicio de lunes a vierne? Tiene 48 horas en la semana para hacerlo. Ejercitarse es una gran manera para generar nuevas ideas. Los innovadores y muchos profesionales exitosos saben que en el exterior brilla más la creatividad. Travis Bradberry asegura que tiene las mejores ideas cuando está surfeando.

8. Meditar.
Sin las presiones de lunes a viernes tiene más oportunidades para ver las cosas con más claridad. Podrá ver cómo mejorar su industria y su trabajo con eficacia y eficiencia.

9. Pasar tiempo de calidad con su familia.
Esto es esencial para relajarse y recargar energías. No debería importar la distancia o el tiempo. Lleve a sus hijos al parque, salga con su cónyuge a su restaurante favorito o visite a sus padres. Estas actividades también lo alegrarán.

10. Preparar la semana que viene.
Unos 30 minutos de preparación pueden rendir ganancias en productividad y reducción del estrés. La semana será más manejable si llega a ella con un plan, ya que sólo le quedará ejecutarlo.


Un buen día pasa por tu cabeza la necesidad de mejorar tu aspecto físico, pongamos por caso. Tienes una idea muy vaga sobre lo que quieres. Después de darle unas cuantas vueltas, llegas a la conclusión de que quieres perder peso. A partir de aquí debes poner en marcha una estrategia inteligente para fijarte tu meta. Aquí es donde entra de lleno el método SMART (S.M.A.R.T. son las siglas en ingles de Specific, Mensurable, Achievable, Realistic y Timed). Este método definen las 5 características que debe cumplir una meta.

Específica

La meta debe ser lo más concreta posible. No valen metas generales e imprecisas, como querer ser muy feliz; querer ser muy rico,…un buen ejemplo sería querer perder peso.

Medible

Debe existir un sistema que permita hacer mediciones sobre el avance hacia nuestra meta. Por ejemplo, perder 2 kilos a la semana. Lo que no se puede medir, no se puede gestionar.

Alcanzable

Debes creer que puedes.Tendrías que ver si tienes a tu alcance los recursos para lograr la meta que te propones. En el caso de perder peso, tendrías que establecer los kilos que quieres perder por semana, por ejemplo.

Realista

Una vez que tengas los recursos que te hacen falta (tiempo, dinero, habilidades), la meta debe ser algo que se pueda conseguir en la realidad.
Por ejemplo, puede ser alcanzable perder peso una vez que desarrolles la fuerza de voluntad y descubras qué alimentos puedes tomar; también sería una meta realista, ya que no hay ningún factor o recurso que escape de tu control.
No sería realista querer medir 2 metros si tienes 30 años y mides 1,50 m.

Tiempo y plazos

La meta debe tener una fecha de inicio y una de finalización. Así se evita la trampa de posponer indefinidamente lo que queremos conseguir. No seas de esas personas que se pasan la vida queriendo conseguir algo cuando ni siquiera han dado el primer paso.
Hay momentos en la vida en los que nos detenemos a pensar en todas esas cosas que hicimos o no y lo lamentamos. Queremos retroceder el tiempo y cambiar, tomar la dirección contraria para sentirnos bien hoy.


Pero en lo que no caemos en la cuenta es que, si fuera así, no estarías aquí ahora. Si vemos el otro lado de la moneda, todos esos “errores” nos han convertido en lo que somos hoy y nos han dejado valiosas lecciones de vida.Estas son seis de los momentos de los que no debes tener arrepentimientos:

1. Elegir la carrera equivocada
Tal vez te diste cuenta de tu verdadera vocación años después pero tranquila. No veas esto como una traba sino como una etapa de aprendizaje pues todas esas cosas que te enseñaron te servirán de alguna manera en el nuevo camino profesional que quieres emprender.

2. Tomar demasiado
Cada día que despiertas con resaca dices: “Nunca más vuelvo a tomar así”. La verdad es que no pasará y todo eso que dijiste o hiciste esa noche de copas iban a ocurrir tarde o temprano. Además, ahora sabes que el tequila y tú no son mejores amigos.

3. Terminar con tu ex
¿Te imaginas si hasta hoy siguieras con tu novio de secundaria? Nunca habrías experimentado la desilusión y la tristeza de la ruptura que, en cierta forma, te hicieron más fuerte. La vida está para llenarla de amor y en ese camino encontrarás a la persona que te hará feliz para siempre.

4. Gastar mucho dinero en algo 
Sueles quejarte de haber gastado mucho en el auto, en un vestido que nos encanta, en un viaje, etc. Lo que en verdad importa no es el monto sino la emoción que te hizo sentir recorrer el mundo, alcanzar tus metas o simplemente verte fabulosa frente al espejo. Un gusto no está mal de vez en cuando.

5. De tu mal humor
Es normal que un día no quieras hablar con nadie y tu humor no sea de los mejores. A veces descargar todo ese estrés es lo que en verdad necesitas para sacarte el peso de encima y estar bien de nuevo, así que no te arrepientas de las veces en las que gritaste.

6. De rendirte
Solemos escuchar las frases “No te rindas” o “Sé perseverante”. La verdad es que hay situaciones en las que debes ser inteligente y saber que llegó el momento de tirar la toalla, voltear la página y seguir con tu vida sin mirar atrás. No hay nada más frustrante de ver que todos tus esfuerzos son en vano.