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Tom Stanley y William Danko podrían ser catalogados como los "padres" de las finanzas personales. En su libro "The Millionaire Next Door" [4] ellos muestran las características de los millonarios [5] americanos. Algunas de estas características llaman la atención:

[4] Stanley, T. J., & Danko, W. D. 1998. The Millionaire Next Door: Gallery Books. 
[5] Los autores definen como "millonario" a una persona que tiene un activo líquido gravable por encima de un millón de dólares americanos.
Estos datos nos muestran varias cosas: Ver AQUÍ



Esta historia no me la conto un pajarito, me la conto una ardilla, descendiente directa de la gran ardilla, ella era la tátara tátara tátara tátara tátara tátara tátara tátara tátara tátara rarara nieta de la ardilla que había cambiado toda la historia del bosque, era una de esas ardillas que como todas anda por ahí brincando de un lado para otro, pasando por las ramas debajo de los árboles y moviéndose por todas partes en busca de nueces, y no es que lo hagan por que quieren, no, simplemente porque deben escapar, huir de sus depredadores, sobre todo de un mono araña que esa en medio del bosque quitándole las ramas quitándole las nueces aunque no se las coma, que es su perfecto enemigo, así que ella siempre anda brincando de un lado para el otro.     
 
Un día estaba viendo una nuez que estaba muy enterrada cuando la fue a sacar se dio cuenta que a la nuez le estaban saliendo unas raíces y ahí fue que pensó que si ella podía sembrar una nuez algún día tendría su propio nogal, así que dedico a conseguir muchas más nueces, cogía una nuez y la sembraba, cogía otra y se la comía, una nuez y la sembraba otra y se la comía, y en poco tiempo tuvo muchas nueces sembradas, esperando a que alguna de ellas germinara, así lo hacia todo el tiempo, en primavera arreglaba la tierra, en verano recogía las nueces, en otoño las sembraba y en invierno descansaba, primavera verano otoño invierno, preparaba la tierra, recogía las nueces, las sembraba y descansaba.

De tantos inviernos, primaveras , veranos y otoños en pasar, un día creció una de esas semillas y se convirtió en un gran nogal y no le dio una ni dos ni tres, si no cuatro y cinco y seis nueces, le dio tantas nueces que ella ya no sabía ni qué hacer con ellas, obviamente si, las primeras se las comió pero conservando su costumbre seguía sembrando para garantizar que siempre tuviera nueces, con las nueces y con el árbol vinieron muchos más animales, las mariposas por ejemplo le pedían permiso para poner allí sus huevos, los búhos le pedían autorización de que las dejaran hacerse por allí para comerse unos insectos que incluso eran plaga para el árbol, y las ardillas obviamente no se hicieron esperar, se acercaban por ahí en época de invierno para pedirle a la ardilla nueces, ella las tenía todas así que se las ofrecía a cambio de frutas exóticas o elementos brillantes que se encontraban en el bosque que tanto le gustaban.

Paso el tiempo y ese bosque de nogales que tenía cada vez tenía muchas y muchas más nueces y mientras más tenia más nueces le daban a ella, con tantos animales alrededor estaba protegida alejada de sus depredadores, pero nunca perdió la costumbre, siempre sembraba una nuez y se comía otra para asegurar la abundancia para su descendencia y asegurarse de paso un lugar en la historia del bosque.

Course Team Image #1
Como anotábamos anteriormente, el balance general está estrechamente relacionado con el ciclo de vida. Es decir, este último depende de la etapa de nuestras vidas en la cual nos encontramos. De hecho, los estudios muestran que en general al inicio y al final de nuestras vidas tendemos a estar subsidiados ya sea por rentas familiares o por transferencias del estado, mientras que en nuestra etapa productiva tenemos que subsidiar a una o varias personas de nuestra familia y de nuestra sociedad a través de los impuestos. El Balance General recoge esta situación, por lo cual, nuestro balance general ideal, dependerá de la fase del ciclo de vida en la cual nos encontramos. Aunque no hay reglas exactas en cuanto a la edad en la cual abordamos cada una de estas fases, vamos a mostrar las características generales de cada una de estas.

Fase 1: Consumo de rentas familiares

Esta etapa, que usualmente comprende desde el nacimiento hasta los 25 años, se caracteriza por ser el momento en donde se hace la preparación para la vida económica. Los ingresos provenientes del trabajo son esporádicos y secundarios.
Usualmente los ingresos provienen de rentas familiares o auxilios estatales. La acumulación de patrimonio esta generalmente atada a ahorros esporádicos pues los pasivos están comúnmente a cargo de terceros.

Fase 2: Consolidación familiar

La primera etapa productiva que está comprendida entre los 25 y 45 años, usualmente está ligada a la construcción de la familia. Empiezan a aparecer los ingresos propios constantes, aunque relativamente bajos por tratarse del inicio de la vida laboral. La acumulación de patrimonio se ve afectada por las primeras adquisiciones de grandes pasivos tales como la casa y el vehículo.
Fuente: Edex. Curso: Finanzas Personales. Modulo 1.4 - Las Finanzas en su ciclo de vida



A fin de usar las finanzas adecuadamente el paso inicial consiste en entender cuáles son mis posesiones, es decir, los bienes que he acumulado hasta el momento. Para ello usamos el Balance General, que tiene 2 componentes: Los Activos y los Pasivos.
Los activos son por ejemplo, un automóvil para una persona que trabaja como taxista es una fuente de ingresos, le genera un ingreso de efectivo (flujo de caja positivo) y por lo tanto puede ser considerado como un activo. Alternativamente los ahorros que mantengo en un certificado de depósito a plazo fijo (CDT) en un banco me renta intereses, aunque menores, por ejemplo, que las inversiones en acciones (renta variable) es un monto de dinero que sí me serviría en caso que yo tuviese alguna necesidad imprevista. Así también puede ser clasificado como activo.
Entonces activo es toda aquella posesión material (bienes inmuebles, bienes muebles, acciones, CDT) que me genera ingresos o que me protege frente a un evento inesperado que puede afectar mi capacidad de generación de ingresos (flujo de caja). En síntesis es aquello "que pone dinero en mi bolsillo.
Imaginemos ahora el caso de una persona que trabaja como dependiente ocho (8) horas al día en una oficina y que le resulta fácil usar transporte público. Esta persona usa su automóvil particular para desplazarse desde su vivienda hasta su lugar de trabajo. En este caso el auto le genera una salida de efectivo (flujo de caja negativo) y en consecuencia, puede ser considerado como un pasivo.
Pensemos ahora en una persona que trabaja como contadora en una universidad y vive en un departamento que ella ha comprado con sus ingresos. Ha recibido un incremento de su salario en 20% y por tanto, piensa que debería comprarse otro departamento más grande. Muchos pensaríamos que la decisión de comprar una casa supone comprar un activo pero en estricto sentido, estamos endeudándonos y por tanto, esta decisión supone adquirir una deuda y en el corto plazo, estaríamos adquiriendo un pasivo, Pues el departamento mas grande supone un flujo de caja negativo adicional.
De esta manera un pasivo es todo aquello que supone una obligación de pago (crédito vehicular, crédito hipotecario, pago de alquiler, pensión de colegio, pago de servicios públicos). Entonces un pasivo supone una salida de efectivo que genera un flujo de caja negativo. Así un pasivo es todo aquello “que saca dinero de mi bolsillo[3]”.
Por otra parte, los Pasivos son las inversiones que me generan satisfacción y bienestar, pero que a su vez me producen gastos. Debemos tenerlos porque "para eso trabajamos" hacen parte de nuestra búsqueda de felicidad.
Si sumamos todo lo que tenemos como activo y lo comparamos con todos los pasivos, obtenemos el patrimonio. Así el patrimonio se obtiene de la siguiente ecuación:
Activos - Pasivos = Patrimonio
La idea es entonces, que mantengamos un equilibrio entre los activos, que generan tranquilidad y los pasivos que generan satisfacción. Observe entonces que la recomendación NO es vender los pasivos para convertirlos en activos, sino construir a lo largo de la vida un equilibrio entre ellos, de manera que Usted disfrute de las comodidades producidas por los pasivos, con la tranquilidad de que los activos le ayudaran a mantener los costos asociados a los pasivos.
Interpretación del Balance General


Para la mayoría de personas, el resultado de un patrimonio negativo es desalentador, usualmente se considera que un resultado negativo implica de alguna manera un manejo desacertado de las finanzas personales. Sin embargo, esto no es del todo correcto, pues un patrimonio negativo simplemente implica que es necesario trabajar para poder mantener el nivel de vida actual.
En efecto la mayoría de las personas dependen de su actividad laboral cuando empiezan su vida económica, esta situación no es opcional sino un hecho práctico. Lo que sí es opcional es qué tanto se depende del trabajo a medida que se va avanzando por la vida. Imagine un joven recién graduado que empieza su vida económica trabajando. Seguramente su primera decisión será comprar un automóvil. Esta decisión le genera un patrimonio negativo, pero esta decisión, si bien no es ideal en el sentido que el valor destinado a los pagos del vehículo hubiesen podido dedicarse a un activo, tampoco es errada, pues este pasivo le genera satisfacción y comodidad.
El problema está en la evolución de esta primera compra, pues si este joven decide cada año cambiar su auto por uno más lujoso, seguramente no tendrá forma de adquirir activos y al final, el equilibrio del que hablábamos anteriormente no se logrará nunca.
Fuente: Edex. Curso Finanzas Personales Modulo 1. Hagamos cuentas


El Nivel de vida, es la capacidad que tenemos de tener bienes que nos dan satisfacción, usualmente entre más se gaste en ellos, más bienestar nos darán a través de elementos como la comodidad, la confiabilidad, la apariencia o el “glamour”. Un buen ejemplo de esto es el transporte: si decidimos ir de nuestra casa a nuestro trabajo caminando, el gasto es casi nulo, pero si llueve nos mojaremos, si vivimos lejos gastaremos mucho tiempo, si hace mucho calor entonces llegaremos demasiado acalorados a nuestro trabajo etc. Podemos entonces decidir tomar transporte público masivo como un autobús o un metro, en este llegaremos más rápido y no nos mojaremos, pero gastaremos seguramente más dinero que si caminamos. Si queremos ir más cómodos aun, podemos tomar un taxi, iremos menos “apretados” que en el autobús, no tendremos que hacer nuestro trayecto de pie, pero por supuesto el costo de este será mayor. Pero si no queremos tener que esperar a que pase un taxi vacío ni queremos depender de nadie, compraremos un vehículo propio, pero este usualmente es más costoso que el transporte público, entre más costoso sea el vehículo, seguramente más beneficios tendrá, más cómodo será, pero gastaremos más.


El nivel de vida entonces implica una serie de egresos mensuales que usualmente están siendo sufragados con el dinero proveniente del ingreso laboral. Es decir, nuestro nivel de vida es pagado con nuestro trabajo.

Para la mayoría de nosotros, la vida económica es similar a un castillo de naipes construido sobre una repisa, si la repisa se mueve, toda nuestra estabilidad económica se derrumba. Esa repisa es precisamente nuestros ingresos laborales, los que generamos con nuestro trabajo, ya sea que lo hagamos como empleados en una organización o que los generemos trabajando en nuestro propio negocio. Pero, ¿qué pasaría si por efecto de una enfermedad o por cualquier motivo Usted no pudiera continuar trabajando?.

La respuesta es simple: en primer lugar disminuiríamos nuestros gastos a los mínimos posibles, dejaríamos de gastar dinero en las cosas que nos gustan y solo gastaríamos en aquello que es necesario para sobrevivir. Después de un tiempo, empezaríamos a vender nuestras propiedades, seguramente nuestro automóvil, las “joyas”, etc. e incluso nuestra vivienda.

Este proceso, además de ser perjudicial desde el punto de vista económico, es devastador desde el punto de vista personal, solo imagine su reacción ante dos situaciones: La primera, Usted va a vender su vivienda actual para cambiarla por una más grande y cómoda. Seguramente toda su familia estaría muy satisfecha y feliz con esta venta. Ahora imagine que debe vender su vivienda, pero esta vez porque no puede pagar las mensualidades acordadas por el banco pues, perdió hace un tiempo su trabajo. Esta última es una situación devastadora emocionalmente. En este ejemplo el problema deja de ser simplemente económico y se convierte en una complicación emotiva.

En conclusión, nuestro bienestar económico no se mide por Cuántos bienes tenemos, se mide mejor por el Tiempo que nos logramos mantener el día que no podamos trabajar. Esta es la idea de la Tranquilidad. Por lo tanto, la riqueza mide el tiempo que puede usted mantener su nivel de vida actual hoy sin necesidad de trabajar.